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Todo lo que he aprendido viajando y conociendo culturas

Hoy os traigo un blog un tanto especial y más personal. Quiero analizar con vosotros algunas pautas de mis viajes, ahora que para muchos ha terminado el periodo vacacional. Y es que este es un buen momento para recapacitar y contextualizar los viajes y todas las experiencias que uno tiene cuando viaja. En este caso este verano hice una escapada a Tailandia y allí pude ver muchas cosas que me impresionaron.

Pero, la verdad que pese a que yo esté pensando en Tailandia, sus paisajes y sus gentes, este análisis sirve para cualquier otro destino del que hayáis disfrutado este verano. Yo me suelo fijar en todo, las costumbres, sus normas, sus calles, cómo se comunican, incluso de la ropa que llevan. Algo que dice mucho de una zona y su forma de vida.

Colorido por todos los lados

Allí no hice más que ver color. En sus monumentos, tiendas, calles y en la propia ropa. Y es que la ropa y bisutería de Tailandia se caracterizan por ser muy cómodos y naturales. Con tejidos suaves y una estética mucho más suelta donde te sientes más fresco. Y eso se nota viniendo de una zona con tanta humedad y calor como el que se concentra allí.

Aparte de la ropa, los accesorios y complementos como la bisutería también se suelen ver mucho, y no cesa el color en esta bisutería tailandesa.

Lugar muy recomendado

Al fin y al cabo lo que se suele buscar con este tipo de viajes, aparte de desconectar, es experimentar ese choque cultural y disfrutar de ambientes que se encuentran fueran de tu zona de confort, aunque acabes tarde o temprano por integrarte y ser uno más de Tailandia. Otro punto a destacar es su concepto por lo natural. Unas playas y rincones únicos, pese a que hay zonas masificadas ya por el turismo, o la propia ciudad de Bangkok. Si sabes buscar y moverte, Tailandia está repleta de lugares que te dejarán sin palabras y de actividades de ocio en espacios naturales que seguro no olvidarás.

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